Esta función de integración técnica permite la configuración de clústeres de servidores dentro de los servidores de aplicaciones. Se enfoca específicamente en la definición de relaciones entre nodos, políticas de conmutación por error y estrategias de balanceo de carga, sin extenderse a conceptos de infraestructura más amplios. El proceso garantiza alta disponibilidad mediante la orquestación de la distribución del tráfico entre los nodos activos, manteniendo la consistencia de los datos.
Defina la topología del clúster, incluyendo configuraciones activo-pasivo o activo-activo, para cargas de trabajo de aplicaciones específicas.
Configure los parámetros de verificación de estado y los umbrales de conmutación por error automática para garantizar un reemplazo de nodos sin interrupciones.
Establezca límites de recursos y políticas de escalamiento que ajusten dinámicamente la capacidad en función de métricas de demanda en tiempo real.
Seleccione el grupo de servidores de aplicaciones de destino para la inicialización del clúster y la definición del alcance.
Defina los roles de los nodos y asigne responsabilidades específicas, como la base de datos principal o el almacenamiento de sesiones.
Configure los protocolos de comunicación entre nodos y los intervalos de "heartbeat" para la detección de disponibilidad.
Configure disparadores de escalamiento automático basados en umbrales de utilización de la CPU que excedan el 75 por ciento.
Interfaz para visualizar el estado de los nodos y configurar ajustes a nivel de clúster, sin dependencias externas.
Herramienta para asignar directamente las reglas de distribución del tráfico de la aplicación a los nodos del clúster configurados.
Vista en tiempo real del estado del clúster, métricas de latencia y utilización de recursos en todos los servidores participantes.