Esta función coordina los agentes de IoT dentro del Sistema de Gestión de Edificios para monitorear continuamente el consumo de agua en múltiples zonas. Agrega datos de telemetría provenientes de medidores de flujo y detectores de fugas, analiza anomalías en el consumo y activa acciones correctivas sin intervención humana. El sistema prioriza el mantenimiento predictivo al identificar caídas de presión sutiles o tasas de flujo irregulares que preceden a fallas mayores, garantizando la eliminación de desperdicios y el cumplimiento operativo para los administradores de instalaciones.
El sistema despliega agentes autónomos para recopilar datos de alta frecuencia provenientes de sensores de agua distribuidos e integrados en la infraestructura del edificio.
Una capa de orquestación correlaciona estos datos de telemetría con líneas de base históricas para distinguir entre picos de uso normales y posibles eventos de fuga.
Los flujos de trabajo automatizados se ejecutan cuando se detectan anomalías, ajustando válvulas o alertando a los equipos de mantenimiento antes de que se produzcan pérdidas significativas.
Implementar agentes sensores en todas las zonas de riesgo hídrico y establecer perfiles de consumo base.
Configure las reglas de orquestación para detectar desviaciones de los patrones de uso normales dentro de ventanas de tiempo definidas.
Ejecute ajustes automáticos de válvulas o genere alertas al confirmarse un evento de fuga.
Revise los informes de uso semanales para ajustar los umbrales de detección y optimizar los parámetros de aprendizaje de los agentes.
Ingestión en tiempo real de datos de caudalímetros y sensores de presión a través de APIs MQTT o HTTP para la detección inmediata de anomalías.
Interfaz de análisis visual que muestra tendencias de consumo de agua, alertas de fugas y métricas de uso específicas por zona, diseñada para gestores de instalaciones.
Sistema de notificaciones que permite generar tickets y asignar equipos de reparación cuando se superan umbrales críticos.