Esta función protege los activos de la tableta restringiendo el acceso a aplicaciones a un conjunto predefinido de herramientas empresariales. Evita la navegación no autorizada, garantiza que los datos permanezcan dentro de entornos controlados y facilita el cumplimiento normativo para operaciones sensibles. Los administradores de TI configuran las aplicaciones permitidas por perfil de dispositivo, lo que permite un control granular sobre el comportamiento del usuario sin bloquear completamente el dispositivo.
El sistema identifica los dispositivos tipo tablet inscritos en el inventario corporativo y aplica reglas de política que restringen la capacidad del sistema operativo para ejecutar aplicaciones externas.
Una vez bloqueado, los usuarios solo pueden interactuar con aplicaciones de productividad o gestión designadas, garantizando que todas las interacciones con los datos se realicen dentro de límites supervisados.
Los administradores reciben registros en tiempo real de cualquier intento de elusión, lo que permite una intervención inmediata en caso de violación de los protocolos de seguridad.
Defina la lista de aplicaciones permitidas para cada grupo de tabletas.
Asigne estas listas de aplicaciones a perfiles de dispositivo o grupos de usuarios específicos.
Implemente la configuración de la política del quiosco en todos los dispositivos tablet inscritos.
Verificar que solo se inicien las aplicaciones designadas y que no se abran navegadores externos.
El personal de TI inicia el proceso de bloqueo a través de la consola central de administración de dispositivos antes de entregar las tabletas a los usuarios finales.
La tableta muestra una pantalla de bloqueo permanente que indica que solo se pueden acceder a aplicaciones específicas durante toda la sesión.
Los administradores supervisan las métricas de uso agregadas y detectan cualquier anomalía en los patrones de interacción de la aplicación a través del panel de seguridad.