Esta función impone requisitos estrictos de explicabilidad para los sistemas de inteligencia artificial, garantizando que cada decisión del modelo pueda rastrearse hasta características de entrada específicas y reglas lógicas. Se integra con los recursos de cómputo para generar registros detallados de razonamiento que cumplen con las normativas de organismos reguladores como la Ley de IA de la UE o las directrices de NIST. El sistema debe capturar no solo la salida final, sino también los pasos computacionales intermedios, permitiendo a las partes interesadas comprender por qué se realizó una clasificación particular. Esto es fundamental en áreas de alto riesgo, como el diagnóstico médico o la concesión de préstamos, donde la falta de transparencia es inaceptable.
El sistema inicia inmediatamente un proceso de generación de registro de auditoría al ejecutarse la inferencia del modelo.
Los nodos de cálculo extraen las puntuaciones de importancia de las características y los caminos de decisión lógicos para cada predicción.
Los artefactos generados se validan con base en umbrales de transparencia predefinidos antes de ser almacenados.
Inicializar el protocolo de interpretabilidad al recibir una solicitud de inferencia.
Ejecute algoritmos de atribución de características para cuantificar la influencia de las entradas.
Construir objetos de explicación estructurados que contengan cadenas de razonamiento.
Validar la salida con los umbrales de explicabilidad regulatorios.
Captura los datos de entrada sin procesar y los mapea a vectores de características internos para su análisis.
Procesa los resultados de la inferencia para generar explicaciones comprensibles y métricas de confianza.
Muestra puntajes de transparencia en tiempo real e identifica cualquier comportamiento del modelo que infrinja las normas establecidas.