Flujo de Trabajo Local
Un Flujo de Trabajo Local se refiere a una secuencia de tareas y procesos automatizados o semiautomatizados que se ejecutan completamente dentro de un entorno local y confinado. Este entorno puede variar desde una única aplicación de escritorio hasta un clúster de servidores dedicado en las instalaciones o un dispositivo de computación en el borde, operando sin depender constantemente de servicios en la nube externos para la ejecución central.
La implementación de flujos de trabajo locales aborda necesidades empresariales críticas relacionadas con la latencia, la seguridad y la resiliencia operativa. Cuando el procesamiento de datos o la ejecución de tareas debe ocurrir inmediatamente o nunca debe abandonar una red privada, un flujo de trabajo local proporciona la infraestructura necesaria. Asegura la continuidad del negocio incluso durante cortes de Internet.
El proceso comienza con un evento de activación dentro del sistema local. Este disparador inicia una serie predefinida de pasos —como validación, transformación o enrutamiento de datos— gestionados por un motor de flujo de trabajo local. El motor ejecuta estos pasos secuencial o paralelamente, utilizando datos y recursos almacenados localmente, hasta que se alcanza el punto final definido. Luego, las salidas pueden registrarse localmente o sincronizarse selectivamente con sistemas remotos.
El Flujo de Trabajo Local está estrechamente relacionado con la Computación en el Borde (Edge Computing), que se centra en procesar datos cerca de la fuente, y la TI Local (On-Premise IT), que describe el entorno de alojamiento en sí. Contrasta con los Flujos de Trabajo Nativos de la Nube (Cloud-Native Workflows), que dependen completamente de una infraestructura en la nube remota y escalable.