Este módulo gestiona el ciclo de vida de los datos sensibles de los titulares de tarjetas dentro del sistema de gestión de pedidos, aplicando el cifrado, la tokenización y el control de acceso para cumplir con los requisitos del Estándar de Seguridad de Datos de la Industria de las Tarjetas de Pago (PCI DSS).
Reemplace los PAN con tokens únicos en las capas de la base de datos y de la aplicación para minimizar la exposición de datos.
Aislar los componentes de procesamiento de pagos de las redes de TI generales utilizando firewalls y VLANs para limitar los riesgos de movimiento lateral.
Configurar TLS 1.2+ obligatorio para todas las comunicaciones externas y AES-256 para los datos almacenados en las bases de datos locales.
Implemente el control de acceso basado en roles (RBAC) para restringir la visibilidad de los datos de pago a roles de TI específicos únicamente.

Evolución de la infraestructura de pago segura, desde el cumplimiento básico hasta la seguridad predictiva avanzada.
El sistema aísla el manejo del número de cuenta principal (PAN) solo para los módulos autorizados. Todas las transmisiones se realizan a través de TLS 1.2 o superior, y los datos en reposo se cifran utilizando AES-256. Se mantienen los registros de acceso para fines de auditoría, lo que garantiza la no repudio de las acciones realizadas por el personal de TI.
Monitoreo continuo para detectar configuraciones incorrectas y vulnerabilidades en los módulos de pago.
Registros inmutables que capturan todos los intentos de acceso y modificaciones de datos para auditorías de cumplimiento.
Repositorio centralizado de tokens que garantiza que los tokens no puedan ser descompuestos para revelar los PAN.
Consolidar todas las fuentes de pedidos en un único flujo de entrada OMS (Sistema de Gestión de Órdenes) controlado.
Convertir los payloads específicos de cada canal en un modelo operativo consistente.
0
Incidentes de filtración de datos
100%
Cobertura de cifrado
98,5%
Tasa de aprobación de auditorías de cumplimiento
El plan de cumplimiento PCI de la OMS comienza estableciendo un marco de gobierno sólido, asegurando que todos los datos de las tarjetas de pago estén mapeados y protegidos contra vulnerabilidades inmediatas. A corto plazo, realizaremos análisis exhaustivos de brechas en los sistemas existentes para identificar riesgos críticos de incumplimiento, implementando herramientas de escaneo automatizadas para reducir la carga de trabajo manual, al tiempo que se capacita al personal en nuevos protocolos de seguridad. Al entrar en la fase intermedia, la estrategia se centra en la automatización e integración, incorporando directamente los controles PCI en los ciclos de vida del desarrollo de software para prevenir futuras brechas en la fuente. Esto implica migrar los entornos de alto riesgo a arquitecturas nativas en la nube que ofrecen características de seguridad inherentes, reduciendo significativamente nuestra superficie de ataque. Finalmente, a largo plazo, aspiramos a un estado de cumplimiento continuo en el que la supervisión en tiempo real reemplaza las auditorías periódicas, creando una postura de seguridad adaptable que pueda evolucionar con las nuevas amenazas. Esta progresión transforma el PCI en una ventaja operativa dinámica, asegurando la confianza del cliente y garantizando un crecimiento empresarial sostenible a través de prácticas de protección de datos resilientes que se alinean con los estándares regulatorios globales.

Fortalecer los reintentos, las comprobaciones de estado y el manejo de mensajes no entregados para mejorar la fiabilidad de la fuente.
Validación del tono por canal y contexto de la cuenta para reducir las rechazadas falsas.
Priorizar los fallos de entrada que tengan mayor impacto para una recuperación operativa más rápida.
Soporte para múltiples canales en un solo proceso, sin necesidad de crear rutas de conciliación manuales separadas.
Gestionar picos de campaña y estacionales con validación y comportamiento de cola controlados.
Procesar perfiles de pedido mixto manteniendo controles de calidad consistentes.