Defina los límites de los microservicios, los protocolos de comunicación y las estrategias de despliegue para garantizar una arquitectura de sistema escalable y resiliente, alineada con los objetivos del negocio.

Priority
Esta función establece el esquema fundamental para un sistema distribuido, definiendo las responsabilidades de los servicios y los mecanismos de interacción. El Arquitecto de Soluciones analiza la complejidad del dominio para dividir la lógica monolítica en unidades autónomas, garantizando un bajo acoplamiento y una alta cohesión. Las decisiones relacionadas con la propiedad de los datos, los contratos de API y el manejo de fallos son cruciales para la mantenibilidad a largo plazo y la estabilidad operativa.
El arquitecto comienza mapeando las capacidades empresariales para identificar los límites naturales de los servicios, evitando una fragmentación excesiva al tiempo que se asegura de que ningún servicio se convierta en un cuello de botella.
A continuación, la fase de diseño especifica los patrones de comunicación entre servicios, como las llamadas REST/gRPC sincrónicas o las colas de mensajería asíncronas, para optimizar el rendimiento y la tolerancia a fallos.
Finalmente, la arquitectura define las topologías de despliegue, incluyendo estrategias de orquestación de contenedores y configuraciones de *service mesh*, para habilitar el escalamiento automatizado y la monitorización.
Analice los límites del sistema existente e identifique posibles particiones de microservicios basadas en las capacidades empresariales.
Defina las responsabilidades del servicio, las reglas de propiedad de los datos y los protocolos de comunicación para cada componente identificado.
Borradores de diagramas arquitectónicos que ilustran la topología de despliegue, el balanceo de carga y los mecanismos de aislamiento de fallos.
Valide el diseño frente a los requisitos no funcionales, incluyendo la escalabilidad, las restricciones de latencia y los estándares de seguridad.
Sesión colaborativa con los responsables de producto para mapear los procesos de negocio en dominios discretos y manejables, adecuados para la gestión independiente de servicios.
Validación técnica de las definiciones de interfaz, garantizando que las estrategias de versionado y el manejo de errores se ajusten a los principios de resiliencia de los microservicios.
Evaluación de las herramientas y políticas de red nativas de la nube para respaldar el modelo de despliegue de arquitectura distribuida propuesto.